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Empezó el campeonato. Con las expectativas renovadas después de un pésimo 2006. Las pocas incorporaciones, jugadores que se querían ir pero no pudieron, el entorno que no cambió, hacían que el viaje a Liniers fuera con pocas ilusiones aun teniendo en cuenta que este Velez es inferior a los anteriores. Ahora, si mirábamos el medio vaso lleno, diríamos que el equipo al ser el mismo del año pasado, achicaba el tiempo de conocimiento, que los lesionados se restablecieron, que Pumpido conoce bien a los pibes, que la buena pretemporada, que excepto River, Boca y alguno más, todos están en la misma…… Y ahí fuimos, en caravana como siempre, esa tradición de años que ya es costumbre. Da gusto y emoción ver las familias que pasan en sus autos, algunos desvencijados, los colectivos de la barra con sus banderas y bombos a bordo, las combies llenas de grupos de amigos que siguen la caravana que empezaron la noche anterior….esa es La Que Nunca Abandona diciendo presente al margen de las actualidades. Dentro del pintoresco y cómodo estadio, la popular casi completa de leprosos, como en todas las canchas, marca registrada ñubelista . Y bastaron pocos minutos para que todo lo bueno que pudiéramos imaginar antes del partido se desmoronaba. Solo 4 minutos y perdiamos. Parecia que se venia la noche. Pero el equipo levantó su rendimiento, apretó a Vélez, pudimos empatar pero la categoría de los locales hizo que de estar cerca del 1-1, terminamos 2-0 abajo. Lo de Arrieta, mejor ni hablar. Cardozo debe jugar mas y protestar menos, Peralta en un buen nivel debe ser titular, Spolli, además de tomar ritmo, que baje de revoluciones ya que no tenemos reemplazante en caso de suspensión. Bien el Turco en su vuelta. El encuentro terminó como era la lógica antes del comienzo para todo el mundo, excepto para muchos leprosos como yo que tenemos una cuota de optimismo desmesurada cuanto se trata de Ñubel. Cuesta “acostumbrarse” a volver a Rosario sin gritar un triunfo. Ya son 12 los partidos que no lo hacemos y todavía escucho a Pumpido hablar de mala suerte, ping pong a favor y toda clase de excusas. Un partido se puede entender, 3 o 4 también, pero una docena son muchos como para no hacer una autocrítica. Nosotros los hinchas bancamos pero no somos tontos. Estamos en un momento complicado, viene River, después 2 seguidos de visitante. Los comienzos pueden ser engañosos. Hace 2 años empezamos perdiendo de local con Vélez y salimos campeones. El torneo pasado, con el mismo Vélez, también en el Parque, ganamos 3-0, hicimos un partidazo con River en el Gallinero y terminamos el año penando. Quizás es pronto para alarmarse pero lo que se ve en la cancha, los relevos del banco, la situación institucional, no dan para ser optimistas a pesar de mi ingenuidad de creer siempre. Volviendo de Liniers, mientras manejaba y rumiaba mi bronca , recordé un partido de NOB en Liniers con el formidable equipo campeón de Yudica, goleando al local, con tremendos jugadores casta lepras, desde los 11 en la cancha hasta el último suplente. Ayer, sin desmerecer a nadie, entró Marcos Flores por Carlos Araujo. Que lejos estamos de lo que hizo grande a Ñubel!!!! Y agradezco a Dios haber vivido esos momentos sublimes, tan difíciles de superar… Empezamos el 2007 como terminamos el 2006: perdiendo . Espero que el domingo que viene con River podamos revertir la situacion. Es el candidato ideal para comenzar a recuperarnos, no por lo fácil (para NOB nada es sencillo) sino porque ganarle a unos de los candidatos levanta la moral seguro. Allí estaremos, alentando como siempre pero apelando al rezo para que no lleguemos a 13 fechas sin ganar.
Ñubel, carajo, Ñubel, esta es lo que vale”
Roberto Benedetto 
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