ÑULS, JUJUY, EL TACUARAZO DEL DELIRIO Y EL RECUERDO
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Me costó mucho tomar la decisión de ir a Jujuy. Lo tenia planificado desde unas semanas atrás porque el feriado del lunes simplificaba la vuelta desde tan lejos. Lo pasado en la semana en cuanto a las lluvias, panorama de las rutas, viajes en avión demorados, me hicieron replantearlo. Finalmente, lo encaré con una combinación muy ajustada de vuelos y traslados terrestres para poder llegar y volver a tiempo. Llegué a Jujuy con lo que significa estar en nuestro Norte. Cansado pero ansioso entré al pintoresco estadio un par de horas antes que comience el partido. La vista de las montañas, el corte de las nubes, hacían del espectáculo una especie de pintura para ser retratada en un cuadro gigante. Estar tan lejos de Rosario y con la legión de leprosos presentes, me hizo sentir orgulloso de ser ñulista. Encontrarse con algunos radicados en Tucumán y Salta, habla de lo extraordinario que puede ser el fútbol tomado como una pasión que alimenta la posibilidad de encontrarse, de contar viejas anécdotas, de preguntar por los barrios y lugares, de emocionarse. Fue muy impactante estar ahí. Éramos más o menos mil, mil doscientos leprosos. Una barbaridà diría el Bambino ¿cuantas veces vamos a hablar de lo mismo? No sé pero yo no voy a dejar de destacarlo. Hay que ir a Jujuy, hay que hacerlo en algunos viejos colectivos como vì afuera del estadio o con algunos autos que deben haber llegado con la lengua afuera. Porque nosotros venimos bien en los últimos partidos pero no peleamos la punta. Sin embargo el pueblo leproso está siempre como lo hace desde hace quince años, como lo hacemos al margen de quien esté como DT,quienes sean los jugadores o quienes manejen los destinos del club. Somos así, somos de fierro, somos los que nunca dejaremos al equipo en banda! Y un mensaje para todos los clubes del país: después de Boca y River, somos los que mas gente llevamos. Lo hemos demostrado con creces. Entonces, tomen las precauciones porque una vez mas nos destinaron un espacio que rápidamente lo explotamos. No es justo tener que viajar tanto para estar tan incomodo por falta de previsión o ignorancia de los organizadores de los espectáculos. Y en ese contexto, comenzó el partido que se sabia iba ser muy complicado. Por el rival que venia agrandado, por la cancha en si, porque la semana había sido difícil por los acontecimientos comentados al principio. Pero este equipo, aunque no juegue lindo a veces o no muestre superioridad en otros momentos, da seguridad. El primer tiempo fue muy malo para mi gusto y parejo. No vì un equipo superior al otro. El segundo tampoco fue bueno pero daba la impresión que si Ñuls se animaba lo ganaba. No es que fuera superior en la cancha pero el equipo cuenta con un aura que antes no tenia. Y cuando quería que terminara el partido pensando que el punto valía y mucho, la jugada de Peralta, el paragua que la mete y el delirio. Hace rato que no gritaba un gol con tantas ganas hasta quedar casi afonico. No podía parar de saltar y abrazar con cuanto lepra encontraba a mano. Un gran triunfo, otro mas para que se vaya afianzando lo que Marini pretende del equipo, para que vayamos sumando y pensando llegar bien a la fecha 13. Insisto desde hace tres fechas, en no volvernos locos, en no sobrecargar al técnico con la presión que los hinchas metemos cuando estamos en una racha ganadora como esta. Da gusto que nos hayamos recuperado cuando parecía que venia la noche pero creo que falta mucho para ser candidatos como muchos auguraban después de este triunfazo. Eso llegará solo si seguimos en esta senda, pero como decía mi abuela ,paso a paso se va a lontano . Cuando los jugadores, terminado el partido nos saludaban eufóricamente, abrazado a los compañeros de ruta, pensé “valió la pena el esfuerzo” y me vino a la mente muchos leprosos que seguro con los pies en el agua y con tantos dramas a cuesta, habrán esbozado una sonrisa con el Tacurazo. Y se me puso la piel de gallina como se me vuelve a poner ahora con solo recordarlo. Dejo para lo ultimo lo de los incidentes. Por el partido con River tuvimos que pagar las consecuencias de una pedrada que fue entre ambas hinchadas. No la justifico pero en definitiva, pagó Ñuls y por suerte, lo mas importante, no hubo heridos. En el entretiempo del partido y al final, tuvimos que sufrir toda clase de provocaciones que terminó también con pedradas. Nuestra hinchada no es precisamente de las que se dejan agredir, al contrario, generalmente se defiende y protege a todos los que acompañan al equipo. Entonces a veces, los responsables de los disturbios no están de nuestro lado, los que deben impedir que no se produzcan, no hacen lo que deberían para evitarlo. Y pagan justos por pecadores. Superado y esquivado con éxito los piedrazos, sali presuroso para empezar el camino de regreso que por suerte fue feliz. La entrada a Rosario, me trajo a la normalidad en cuanto a vivir el comienzo de los días después del desastre metereologico. Salimos con la esperanza de traernos un buen resultado y trajimos nada menos que los tres puntos. La ida fue con lluvia, llegamos con buen tiempo pero en una fecha muy cara a nuestra nacionalidad : el 2 de abril. Esta fecha me trae amargos recuerdos ya que tuve en esos momentos infinidades de discusiones por ser detractor de la Dictadura y opositor a esa guerra. Eramos “traidores a la patria” los que estábamos en contra aun separando la gesta en sí y la valentía de los soldados que fueron a pelear. Sabemos como terminò. A los tres meses nomás, la misma gente que los aplaudía, pedia la cabeza de los militares. Dejo como recuerdo de esos momentos de juventud complicada, los cantos que se hicieron oír después de la rendición: “Galtieri, borracho, mataste a los muchachos” y el glorioso “se va acabar, se va a acabar, la dictadura militar “ ¿Habremos aprendido? Cansado, muy cansado, pienso ya en la próxima semana con nuestros amigos de Colon. Como siempre, estaremos ahí alentando como nos caracteriza

Ñubel, carajo, Ñubel, esta es lo que vale”

Roberto Benedetto