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Mientras íbamos por la autopista hacia Lanus, mi acompañante me leía las noticias publicadas en el matutino local sobre el reemplazante de Pumpido. Nuevamente Gallego en junio? No estaría mal que vuelva el Tolo pero si se fue con el equipo campeón, porque entre otras cosas no había cobrado ¿por que va a volver ahora si todavía reclama desde los medios que le paguen y además a pelear el descenso, según la noticia? Me parece que no le hace bien a Ñubel estas cosas (¿campaña de prensa?) ya que estamos pasando un momento muy delicado y no es hora de mentiras. Llegamos al lindo estadio granate y con un calor sofocante, nos encontramos con los de siempre, los viajeros rosarinos, los de la barra, los rosarinos “aporteñados”. Para este momento leproso, mucha gente, demostrando una vez más que “en las buenas o en las malas”…. Comenzó el partido y de arranque de casi empezar perdiendo pasamos a ganarlo con un golazo de Peralta que como dije en comentarios anteriores, si está bien es titular inamovible. Una vez mas, fallos dudosos que desde hace rato nos juegan en contra, la mala puntería de nuestros jugadores y esta vez sí, la suerte esquiva, hicieron que en uno de los mejores encuentros del leproso, pasamos a perderlo apenas empezado el segundo tiempo. Otra tonta expulsión que llega en un momento clave y parecía que se venia la noche. Pero con una actitud que el equipo había perdido últimamente, lo empatamos y casi pasamos a ganarlo. Otro penal infantil a poco del final y en el descuento, con el orgullo herido, con ese temple que le exigimos a los jugadores, el travesaño nos impidió llevarnos un empate que como mínimo merecíamos, tanto el equipo como los leprosos que aguantamos el “infierno” del sur bonaerense. ¡Que bronca! Este, que para todo el mundo era un partido ganado por Lanus antes de jugarlo, casi lo gana Ñubel. Indudablemente, como pasó con River, pesa la mala racha. Ya son 14 los partidos sin ganar y llevamos 4 seguidos perdidos. Cuesta creer que este presente lo esté viviendo un equipo rojinegro. Cuando retomamos la vuelta, recién en la Panamericana , reestablecí el dialogo con mi acompañante. Era tal la amargura que me costaba hilvanar alguna frase. Estamos muy complicados, se regalaron muchos puntos. Alguna vez Pumpido y Cia deberán rendir cuentas del desastre que dejaron. Sigo cuestionándome el apoyo que tuve hacia Nery, por lo menos hasta el clásico dolorosamente perdido. A partir de ahí, sostuve que debía terminar el año e irse, casi pidiendo disculpas. El seguir, fue un acto irresponsable de la dirigencia y del cuerpo técnico mismo. ¿Y por que ahora volver sobre Pumpido? Porque lo que dejó es campo minado cuando Ñubel tiene una base de jugadores para por lo menos estar tranquilos con los promedios. Tampoco caigamos sobre los jugadores y técnicos solamente. La situación actual de Newells es un compendio de situaciones donde la dirigencia es la mayor responsable. Espero que la AFA no cometa la injusticia de castigar a Ñubel con la quita de puntos por un acto irracional de cinco o seis. Porque si así fuera, el futuro pasaría de ser complicado a negro oscuro. Queda en manos de la dirigencia elegir al mejor candidato para llevar adelante este proceso. Que el elegido venga con mentalidad ganadora y dispuesto a arremangarse los pantalones. De bajo perfil si fuera posible, pero con la actitud y aptitud necesaria que necesita un equipo que nunca debió dejar de estar en la mesa de los grandes. Ojo con esta decisión, si se “pifia”, podemos pagarlo muy, pero muy caro. Que no intenten obnubilarnos con nombres rutilantes. Ya lo vivimos con Veira, Olmos, Pumpido. Es hora de sincerarnos y respetar la historia. La próxima fecha, con Racing, en otra final de las 16 restantes, debemos cortar la racha. Es muy “chivo” pero ¿que es fácil para Ñuls desde hace tiempo? Como siempre, estaremos ahí llevando nuestro aliento
Ñubel, carajo, Ñubel, esta es lo que vale”
Roberto Benedetto 
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