ÑUBEL, GIMNASIA Y OTRA CAMPAÑA PARA EL OLVIDO
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2 de junio de

1974

 

Era el partido ideal para sumar. No porque este momento de Ñuls asegure superioridad sino porque el empate ante Estudiantes había sido un aliciente y venia Gimnasia, este golpeadísimo equipo que había sacado solo un punto en los últimos siete encuentros. El día daba para disfrutar de un día de futbol, el estadio con mucha gente como es habitual y la presencia de varios juveniles en el leproso que creaba una incognita. Pero como aclaré antes, este Gimnasia es el mas flojo de los últimos años, está en una etapa de armado desde la llegada de Maturana y por ende, la no presencia de Villar y Cardozo no debería haber sido un escollo. El partido que comienza y el desarrollo del mismo daba para el bostezo.Hace tiempo que no veía un primer tiempo tan malo y de nuestra parte, recién después de los 40 minutos llegamos con algo de peligro. Ñuls parecía un equipo de barrio que se junta media hora antes de comenzar un torneo libre.Y para colmo, sobre el cierre de la etapa, penal y gol para el Lobo. Cartòn lleno!! El segundo tiempo, la Lepra que sale mucho mas decidido pero durante el desarrollo del mismo, los platenses pudieron haber aumentado a no ser de la impericia de sus jugadores. Pudimos haberlo empatado pero en definitiva, perdimos otra vez y de local. Entre tanta malaria, el aliento de todos los presentes con la banda dirigiéndola, fue conmovedor. Hubo un momento en el segundo tiempo que ponía la piel de gallina. Esto es lo que salvará al rojinegro, su gente, no tengan dudas... Cuando perdimos con los Cuervos de San Descenso, la bronca era grande pero NOB había jugado de igual a igual al casi campeón con varias oportunidades de gol creadas. Lo de hoy fue malo y a seis puntos del fin del Clausura, esta campaña será tan mediocre como la de la Pumpido con sus 20 puntos. Sigo convencido que el problema no es solo futbolístico y que el folclore de todo lo que rodea a los partidos, no alcanza para disimular lo complicado del momento y lo incierto del futuro. La gente responde incondicionalmente a los colores pero esta realidad, que empezó después del oasis del 2004, es muy pesada para tanto fervor y apoyo demostrado. Faltan dos partidos que habría que ganarlos aunque por lo visto hoy, resultará difícil. Marini, con lo que tiene, ha demostrado que cuando menos parece, lo saca a flote. Esperemos que así sea. Todavía con la desazón a cuestas, no quiero dejar de recordar que ayer, 2 de junio , se cumplió el 33 aniversario de nuestra primera estrella. No se trata de quedarnos solo con recuerdos, no se trata como hacen algunos, que ante la falta de logros contemporáneos festejan partidos .Solo se trata de parar un momento, cerrar los ojos y valorar lo que forma parte de nuestra rica historia futbolistica. Porque ese 2 de junio fue el corolario de años de frustraciones pero también del afianzamiento de los cimientos para lo que seria hasta hace un tiempo, un modelo de institución. Es llamativo que no se le haya dado trascendencia en los medios. No es que necesitemos de ellos para tenerlo presente pero deja incognitas. Ni siquiera una mención como si hizo La Capital recordando en efemérides el nacimiento del Marques de Sade o como El Ciudadano (diario de Eduardo J.Lopez) que le diò espacios a las listas Mística Canalla y CRECE (no se confunda ni crea que está soñando, son listas de la oposición parlante) .Hoy Ovación publica solo 14 palabras sobre ello.Raro ¿no? Pero nosotros lo vivimos a nuestra manera.Todas nuestras paginas partidarias se hicieron eco con excelentes coberturas, todos los que estuvimos ese día, aún niños o adolescentes, lo recordamos con emocion.Porque el sentimiento no se vende, no se alquila, no se cobra, no tiene dueños exclusivos ni temporarios.Por eso,Ñubel trasciende los tiempos, las personas,las ingratitudes, las traiciones. Esto es Ñubel carajo!!! gritó Marcelo Bielsa, con la rojinegra en la mano, dando una de sus vueltas olimpicas. Ese grito es el que hace que el día de ayer tuviera un sabor especial para los leprosos. Ese grito es el que hace que estemos en todos los partidos alentando al rojinegro. La semana que viene, en otra demostración de apego a esos sentimientos, estaremos en Mendoza, como siempre, con el aliento que brota del corazón.

Ñubel, carajo, Ñubel, esta es lo que vale”

Roberto Benedetto