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Era otro de los partidos especiales para disfrutar. Porque nos reencontrábamos en el Coloso después del triunfo clasico, a pesar de no jugar bien, habíamos empatado sobre la hora con el pobre equipo de Independiente y especialmente porque venia el puntero con todo lo que significa. Ademàs era televisado y el país lo iba a mirar. Contariamos con innumerables cantidad de hinchas prestados: River, Boca, Estudiantes, Huracán, Vélez…. El jugar con los Cuervos tiene también un ingrediente especial ya que sabemos de la rivalidad que mantenemos desde hace tiempo y que lo convirtieron en uno de nuestros “enemigos futboleros”. En nuestras cabezas estaba el ganarles para entre otras cosas, complicarles el campeonato. El estadio a pleno de nuestra parte y la popular con mucha gente pero menos de lo que yo esperaba. De temprano nomás los esperados duelos de cánticos que hacen de estos partidos espectáculos imperdibles y pagan con creces el haberlos presenciados, al margen de los resultados. Cuando escuchaba la formación de los equipos, nombre por nombre, no hay grandes diferencias entre ambos. Si bien es cierto que cuando un equipo es puntero con los puntos de San Lorenzo, no es casualidad. Lo que si daba la sensación de ser superiores, era en la conformación del famoso tridente, así bautizado por la prensa porteña. Mientras esperaba el comienzo, me vino a la memoria el partido que en el 2004, un viernes a la noche, jugamos también contra ellos en Bs. As. Ese partido era definitorio para ese Newells de Gallego. Habia que ganarlo para tener chances de campeòn. Y al final lo hicimos, en un final electrizante con un gol del Memo Borghello a los 35` del segundo tiempo. El partido de ayer, era igualmente de importante para San Lorenzo. Debian ganarlo para encarar la recta final con aspiraciones de dar la vuelta. Asi de importante. Empezó nomás el encuentro y de arranque casi pasamos a ganarlo. Pero en dos oportunidades, Silvera reventó los palos y desnudó las fallas estructurales de nuestro equipo. El partido siguió parejo pero con una gran diferencia de jerarquía, no entre jugadores individualmente, sino entre funcionamiento como equipo. Era un partido de empate pero sobre el final, como esa vez en el Nuevo Gasómetro a favor nuestro, San Lorenzo se lleva un triunfo de campeonato.Tres puntos de oro y asi lo festejaron. Viéndolos hacerlo en la tribuna visitante y parangonando los dos partidos, el del 2004 y este, sentí un cosquilleo en el estomago, sentí envidia de no vivir esa alegría como la había vivido esa noche. ¡Que lejos estamos de esa época y tan solo pasaron 2 años! Cuando íbamos saliendo y esperábamos que se fueran los hinchas azulgranas, percibí la gran preocupación que tiene la masa leprosa. Preocupacion que comparto plenamente. Estamos en una situación muy comprometida, por múltiples causas. Hablando exclusivamente de las futbolísticas (aunque no se pueden separar de la grave crisis institucional que padecemos de hace rato y que inciden en las futbolísticas) , nos quedan cuatro partidos complicados, con equipos que pelean campeonato y descenso. La premisa es sumar pero de esta manera se hace difícil. Jugamos con Banfield pensando en el clásico y perdimos feo. Le ganamos a los SINA y fuimos a Avellaneda relajados por esa gran alegría que tuvimos. De nueve puntos, sacamos cuatro, jugando con todos equipos mediocres. En la situación actual, todos los partidos son a morir, sean con quien sean. Hemos aguantado de manera incomprensible que el ciclo de Pumpido nos deje en la puerta del infierno. Este cuerpo técnico es para mi respetable y merece una oportunidad. Pero sin jugadores de jerarquía se hace difícil. Si lo venden a Tacuara, Villar y quizás Spolli ¿a quien traemos? Porque lo que viene en el próximo campeonato no es broma. Esto de pelear abajo en cuanto a promedios, es muy estresante. De alguna manera u otra, con la fuerza de la gran hinchada que tenemos, vamos a salir adelante. Pero el club no puede errarle.Ya hemos pasado por esto, con Castelli como técnico y Smaldone como abanderado. Esto nos da la pauta de lo que fue esa etapa. Mucho sacrificio, mucha tensión, mucho huevo. Con la mayoría de los partidos pensando en un medico cardiólogo. Por eso, debería surgir siquiera alguna pizca de razonabilidad y pesar en el Newells que debe ser. Estamos en el momento justo de torcer el rumbo o penar mas de lo debido con el peligro que eso significa. Como dije, con esto no se flirtea y menos con esta conducción de AFA que no asegura imparcialidad. Espero que salga el sol y podamos encarar el campeonato que viene ilusionados en pelearlo mas que en sumar puntos por el promedio. Antes de eso, debemos sacar la mayor cantidad de puntos posibles. Quizás sea el momento de sacar los mamelucos y hacer cuentas. Marini,que tiene nuestra confianza, deberá decidirlo. Antes de terminar y enlazándolo con lo anterior, quiero transmitir la profunda desazón y tristeza que me causó ver las instalaciones del club en la zona de la platea vieja. Habitualmente y desde hace años, tengo la mía en la tribuna que da al museo. Varias veces también, he concurrido a la popular del hipódromo por disfrutar del espectáculo nomás. Para este partido, fui con otras personas a la platea de la visera. No iba allí desde hace 10 años. Ademas era donde concurría antes de que se remodelara el estadio. El hecho que el club no tenga vida social, hace que lo visite solo para los partidos y cuando voy, lo hago del otro lado. Entré y de arranque al ver lo que era la confitería, quedé perplejo. Fue un golpe al corazon. Una parte, motos guardadas de quien sabe quien, la otra, casi un carrito de hamburguesas del Parque. Lo que era la cancha de volley, un galpón en desuso. Los pisos de cemento, todos rotos, poca luz, los baños ni hablar… Fue tal el impacto que se me vino a la memoria el recuerdo de mis tíos que me hicieron hinchas de Newells y que ya no están con nosotros. Me sentí mal, muy mal. No tienen derecho a ultrajar nuestra casa de esa manera. No tienen derecho a dejar caer las instalaciones a ese nivel. Aunque haya alguna modificación del estadio pendiente de no se que resolucion. Pero, esto es como la casa donde nacimos , donde convivimos con nuestros padres y hermanos. Es sagrada, es innegociable….para esto, debe haber siempre presupuesto. Hay que quererla, hay que cuidarla. Sobre todas las cosas, respetar la historia… .
Ñubel, carajo, Ñubel, esta es lo que vale”
Roberto Benedetto 
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