ÑULS, INDEPENDIENTE, EL HIMNO, LOS AMIGOS Y EL OBJETIVO
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Fuimos dulces al bonito y cómodo estadio de Racing. El triunfo en el clásico ante los parlanteros , unico, inigualable, nos retempló el alma y el partido con los diablos rojos era una oportunidad para extender el gozo que empezó el domingo pasado y continuará hasta el próximo choque con ellos. Mas serenos, pudimos valorarlo mas y agradecer a Pablo Marini y CIA la satisfacción que disfrutamos y que tanta falta nos hace. Fuimos, como siempre, los mas de 5000 leprosos dispuestos a brindar nuestro aliento marca registrada .Una noche destemplada pero con clima de fiesta. De nuestro lado por lo apuntado anteriormente y del otro lado por la proximidad del clásico de Avellaneda. Antes de comenzar el partido, en conmemoración al Himno Nacional, una banda del Ejercito, ejecutó el mismo. Sin pretender que por ello seremos mejores ciudadanos, me molestó que nuestra gente, en lugar de entonarlo, se dedicara a cantar contra los parlanteros. Para esto teníamos, como hicimos, todo el partido. Hasta podrían haber mantenido un respetuoso silencio en honor a los de Arroyito. Es de iluso creer que en un cancha se tengan en cuenta estas cosas pero no pierdo la ilusión que alguna vez…. Y comenzó el encuentro. No estaban acomodados todavía los equipos cuando el tosco delantero local, de cabeza, abría el marcador. Sinceramente, después de ver algunos minutos mas como se desenvolvían los jugadores del rojo, creí que no solo lo empatábamos sino que lo ganábamos cuando Ñuls se lo propusiera. Porque hace rato que Independiente no anda bien pero el equipo que presentó es un rejuntado que bien podría jugar en la Rosarina.Tampoco es que nos creamos que nuestro equipo sea el mejor de todos, pero a priori, nombre por nombre, la diferencia es sustancialmente a favor nuestro. Sin embargo, en el primer tiempo, daba la sensación que lo podían liquidar en cualquier momento. Ñuls no daba pie con bola y a Tacuara no le llegaba ninguna. En el segundo tiempo, con los cambios que hizo Marini, el equipo cambió de actitud y se fue con todo a buscar el empate. No creamos muchas situaciones pero la sensación de empate estaba latente. Suerte que en un par de ocasiones, los delanteros del rojo malograron la posibilidad de estirar la diferencia.Y así fue que cerca del final, después de habernos perdido la posibilidad ante un tiro libre de Cardozo en el travesaño, por intermedio de Arrieta se logró el empate. Que termina siendo justo por como se diò.Y al ser al final, el punto se valora pero analizando el partido y como dije ante, a los jugadores del rojo, perdimos dos. No obstante, lo importante era no perder y sumar. Mientras volvíamos a Rosario, me quedé pensando en la aparente ruptura de relaciones entre ambas hinchadas, evidenciada con los cánticos agresivos que se dieron en varias oportunidades.Y me dolieron, sonó como si hubiere presenciado los insultos entre dos hermanos queridos. Las causas?? la amistad del rojo con los gallinas en el Mundial, el asado de los de ñubel con los bosteros, el por que Independiente en el 2004 no “se dejó ganar” con nosotros o lo que es peor, el por que la barra del rojo no consiguió mediante aprietes que los jugadores fueran para atrás en ese partido. La verdad es que cualquiera de esas causas, algunas ridículas, no son motivos para romper una relación de años.Yo no me olvido de la hospitalidad de la gente del rojo ese 12/12/04, no me olvido que muchos de los 40.000 que estuvimos allí, pudimos hacerlo porque nos abrieron sus tribunas y plateas de socios. Los 40.000 hoy son unas de nuestras banderas gracias a ellos. Por lo tanto, digan lo que digan, sigo siendo amigo del rojo. Que cada uno saque su conclusión y actúe como quiera. La semana próxima viene otro partido especial. Con los cuervos que se han transformado en los últimos tiempos en otros de nuestros clasicos. Todo el país estará pendiente de este encuentro. Otra posibilidad de crecer como equipo y seguir el objetivo : sumar y sumar. Allí estaremos, como siempre, alentando a nuestro querido Ñubel.

Ñubel, carajo, Ñubel, esta es lo que vale”

Roberto Benedetto