| |
Solo dos partidos son distintos para nosotros los ñulistas: el clásico y con Boca. En estas oportunidades, hasta el olor a choripàn es disitinto. Con los que nos cruzamos en la calle rumbo al estadio parece que los conocemos de toda la vida. Los miràs y sale el remanido “vamos la Lepra , carajo!” Estás llegando y te agarra la desesperación por estar dentro, disfrutar de todo lo previo, no querès perderte nada, hasta el ultimo detalle lo devoràs porque el fútbol es esto, pasión. Una vez que pude sortear todos los inconvenientes, llegué a mi platea que ya no estaba: la policía la había destinado al “pulmón” destinado a separar ambas hinchadas ¿y donde estaba mi lugar??Nadie lo sabía , arréglate como puedas me dijo un policia. Los empleados del club brillaban por su ausencia. Normalmente la platea a la que concurro, casi no lo es porque hay mas gente que los que habitualmente pagamos la cuota y además como es costumbre en nuestro fútbol, se mira parados. Es como si no tuviera sentido abonarla pero como yo desde mi lugar, cumplo con mi premisa de ñulista, pagar para bien del club. Superada mi bronca y ubicado en un lugar no acorde a lo que mi platea original brinda, empecé a sentir el clima de fiesta. Boca es la hinchada mas numerosa que viene al Coloso y la que mas alienta. Pero, a diferencia de partidos anteriores, estuvo mucho mas callada, como si la falta de los cabecillas, hoy presos, la hubiera afectado. La nuestra, lo de siempre: carnaval, color, aliento incondicional, las tribunas llenas. En esto no difiere demasiado de cuando jugamos con Argentinos Júnior o Colón, nosotros estamos siempre a full. Y para que el espectáculo esté más acorde a lo que los hinchas queremos, la lluvia dejó su sello. Casi no paró en todo el partido, en forma de llovizna o lluvia por momentos. El estado del campo de juego estuvo a la altura de lo que siempre brindó el Coloso: 10 puntos. Comenzó el partido, en este caso con Boca al ataque. Excepto una jugada de Cejas al comienzo, recién al final del primer tiempo con un remate de Bernardello, llegamos claro. En ese lapso, los bosteros tuvieron muchas ocasiones de gol que la impericia de los delanteros y la gran tarea de Villar, impidieron que nos fuéramos en desventaja. Sale Seri lesionado y fue al final, una baja muy sensible para el leproso. El segundo tiempo empieza igual. Con Boca al ataque pero Cardozo lo pierde solo con Cejas al costado solo. El visitante que se recupera, pierde varias oportunidades hasta que llega el penal a Palermo. Dudoso desde mi óptica pero que el 9 convierte en definitiva. Ñuls que se va adelante y los bosteros tratando de aprovechar eso. Hasta que llega la expulsión de Gaitàn y parecía que el partido para Ñuls se terminaba. Y mas después del gol de Palacio. El gol de Arrieta nos dio la esperanza de un milagro que casi llega con la atajada de Caranta a Aguirre (todavía siento la adrenalina de ese momento!!) Pero no hubo milagro y otra vez perdimos de local aunque con un sabor distinto a otras oportunidades. Porque creo que se jugó bien, no como ganarlo pero tampoco fuimos un desastre. En el fútbol puede pasar cualquier cosa. Pero en la cancha se percibía la diferencia de jerarquía entre los dos equipos. Boca tiene varios jugadores con muchos títulos encima, muchos de ellos también de Selección. Que saben manejar los partidos, que juegan juntos hace mucho.Tiene también un banco de lujo y la seguridad que le da que los árbitros nunca le juegan en contra. Por eso es valido lo de Ñubel. Nunca me voy a ir conforme con una derrota pero hace rato que vengo pensando en que hay que armar nuevamente el equipo desde que lo tomó Marini. Antes de Pablo, fueron muchos partidos donde los leprosos hicimos la vista gorda y ahora eso se paga. Quiero que el equipo esté lo mejor posible para el clasico. Porque además debemos sumar y eso no lo tenemos que olvidar. Antes de jugar el partido, hoy un punto era negocio. Pero perdimos, no sumamos, no jugamos mal, nos enfrentamos con un equipo candidato a ser campeón y seguimos buscando la identidad de un equipo equilibrado. En la próxima vamos a Banfield, el partido previo al clasico. Muy importante, debemos ir en busca de ganar el partido. Dificil pero para este Ñuls de Marini, de visita todo puede ser. Nosotros, como siempre, estaremos allí, alentando en las buenas o en las malas.
Ñubel, carajo, Ñubel, esta es lo que vale”
Roberto Benedetto 
|
|