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Costó mucho digerir la derrota en el clásico, pero mucho mas los acontecimientos que sucedieron post partido. Como se canta en las tribunas , en la cancha vos podes ganar, en la cancha vos podes perder, pero no se puede entregar la dignidad. Lo que pasó en el vestuario, la policía que habría liberado la zona, los jugadores intimidados, es una situación que cuanto menos, debería avergonzarnos a todos los leprosos. Esto supera lo futbolistico. Hoy estamos penando en la tabla de promedios, pero si ganamos 4 partidos seguidos hasta podríamos pelear el campeonato. Pero lo de Newells, lo vengo sosteniendo durante meses, es un tema político y la solución pasa por ese ámbito no hay remedio a ese aspecto, no hay manera de zafar en lo futbolístico, así de simple. Cambia el tecnico y se tira la pelota hacia adelante. Pasado el clásico, los dos equipos sufrieron las consecuencias. Los parlantes , como siempre, cuando ganan, contrariamente a lo que le pasa históricamente a Newells, se achican . En esta oportunidad, como era de suponer después de lo comentado, nuestro equipo se desmoronó. En la semana el técnico interino ( Newells es de los pocos clubes que tiene manejando la reserva a una persona ajena a la historia del club ), tuvo algunos problemitas para armar el equipo y presentó en La Paternal algunos cambios sobre los que había elegido primariamente. Con algunos jugadores que siguen lejos de su nivel pero jugaron y muchos pibes en el banco que marcan por un lado que las incorporaciones no fueron las adecuadas, que demagógicamente se recurre a ellos para minimizar la presión de los hinchas y por otro lado se repite la ecuación de lo pasado después de la caída con los parlantes con Pumpido de técnico que nos costó muchos puntos que ahora lamentamos. Antes de comenzar el encuentro, veía a tantos hinchas leprosos llegados de Rosario mas lo de Buenos Aires que siempre están y pensaba que no es justo que se les pague de esta manera, con esta situación institucional, con este presente futbolistico. Que a esta altura, después de haber estado durante mucho tiempo sentado a la mesa de los grandes (y eso no es solo ganar un campeonato),debemos estar explicando fuera de nuestra ciudad el por que Newells está en estado casi terminal, el por que no salen mas jugadores de selección, el por que no hay elecciones, el por que los jugadores se fugan, el por que pocos DT quieren dirigir hoy al equipo, el por que esta mas en los medios por tema policiales que deportivos, el por que los grandes ex jugadores no vuelven al Parque, el por que una hinchada tan seguidora aguanta estas cosas, ademas de resultar incomprensible para los que preguntan, no dejan de aumentar nuestra impotencia. La semana pasada, en las clásicas charlas futboleras durante una convención, laboral, tuve que parar en seco a un par de compañeros, uno de Tigre y el otro justamente de Argentinos Juniors, para recordarles la importancia de Newells, de las seis estrellas, de las finales de América, de lo que fue el rojinegro .Y justamente, al margen del folclore y la bronca del momento de soportar a un hincha de Tigre gastarme, cuando me detuve a pensarlo la respuesta es clara : Ñubel fue . Mejor dicho, lo llevaron a este presente injustificable y deleznable, que muchos no quisieron ver y hoy ven amargados y preocupados. Pero cuando comenzó el partido, me olvidé de todas las broncas y a pesar que no esperaba demasiado confiado en una gran actuación, nunca creí que podríamos llegar a una tan paupérrima. Ni vale la pena comentar el desarrollo del encuentro. Todos lo vimos, ya sea en la cancha o en TV. Un equipo sin alma, sin espíritu, sin nada positivo. Hasta nos dieron un penal después de 31 fechas. Tuvimos en ese lapso infinidades de situaciones mas claras que la de ayer que hubieran significado puntos y no fueron sancionados. Pero para cortar la racha y que no se hable mas de ello, aunque dudoso y con el partido liquidado, el inefable arbitro nos cobró uno que además erramos para abrochar la tarde-noche negra. Ver once jugadores con la gloriosa rojinegra deambular por la cancha mientas nuestra numerosa y estoica hinchada aguantaba los cánticos hirientes de un equipo de Nacional B, haber visto a la llegada del estadio al máximo dirigente del club con un flamante Mercedes Benz S500 como si estuviéramos por jugar la final de la Libertadores , escuchar como una parte de la gente insultaba a algunos pibes surgidos de las inferiores como si ellos fueran los responsables de esta situación, me produjo una mezcla de amargura, bronca, que no me permitió conciliar el sueño y sentir una sensación de vacío difícil de graficar. Parece que siempre se puede estar peor pero la situación de Newells hoy es como dije al principio casi terminal. No podemos seguir esperando milagros o comprando espejitos de colores. Denilson, Gallardo, obras nuevas en el Coloso, resultados eleccionarios que prometen soluciones, Grondona dando una mano a su protegido, etc, etc, etc. Si hasta ayer me hablaban de partidos asegurados , cooperativas de clubes y árbitros imparciales ( hay otros?).Mientras tanto seguimos perdiendo partidos y el promedio acechando. Es hora que los leprosos nos levantemos, que exijamos nuestros derechos pero también que pongamos al servicio de la salvación del club lo que les exigimos a los jugadores en la cancha. Con los métodos que esta imperfecta democracia nos da, sin violencias ni revanchas, solo pidiendo por lo nuestro. Antes que sea demasiado tarde. He recibido mails y a su vez leído en las páginas partidarias y publicado en uno de los diarios capitalinos, que la semana que viene un grupo de leprosos propicia una marcha pidiendo entre otras cosas, elecciones en Newells. Mi opinión es que siempre es bueno manifestarse, en definitiva es parte de lo que hablaba antes. Vale la intención, sirve el fin. Sé que si hubiésemos ganado el clásico no estaríamos hablando de ello pero si Galtieri no perdía la guerra de Las Malvinas quien sabe que hubiera pasado con la dictadura militar. En cuanto a la cantidad de personas que pudieran ir, es lo de menos. No es lo mismo 20 personas que 5000 se sabe. Las Madres empezaron pocas, sin conocerse y en el peor momento, solas. Hoy son el símbolo de la Resistencia a nivel mundial. Lo importante es que cada uno de nosotros esté con su conciencia tranquila, que pueda ir a dormir pensando en lo que hicimos, mucho o poco, para que Newell´s pueda recuperar su dignidad. Ayer a la salida de la cancha, muchos pibes salían con lagrimas en los ojos(me emociona el solo recordarlo). Espero que esa tristeza sea el motor que alimente la esperanza de volver al rojinegro al sitial que se merece
Ñubel, carajo, Ñubel, esta es lo que vale”

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