EL MAS COMPLETO DICCIONARIO DE JUGADORES QUE VISTIERON LA ROJINEGRA CON FOTOS Y ESTADISTICAS

 

 

 

 

 

 


           

   
 
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1991 - 9 DE JULIO- 2009

Día de la sublevación leprosa

Hay días o momentos en la vida de las personas que son inolvidables, que marcan hitos y en muchos casos provocan cambios de rumbos o reflexiones profundas que modifican actitudes o comportamientos.También, los hay en en el mundo, paises, ciudades, barrios, empresas, clubes.Y esos días pasan a ser historia a tal punto que a veces se convierten en el punto de referencia de algún cambio profundo del momento o futuro.

Así fue como por ejemplo un 20 de julio de 1969 el hombre pisó por primera vez la luna y ese recuerdo quedó marcado en la memoria de todos los que lo vivieron como un hecho único hasta ser institucionalizado aquí como Día del Amigo. ¿Quien no contó alguna vez donde estaba y como vivió el gol del Diego a los ingleses? ¿O que hacía cuando se enteró de la muerte de Perón? ¿O el día que vino el Papa a Rosario? Y así podemos enumerar decenas de hechos.

Para notrosos los leprosos, hay también días gloriosos que quedaron grabados en nuestras retinas y alojados en nuestras almas.Como el primero que fuimos a la cancha ¿Hay un recuerdo mas enternecedor y conmovedor que ese momento? Entrar al viejo estadio del Parque de la mano de padres, tíos o hermanos y recordar aun esa primera impresión, el palpitar de nuestros corazones, las pupilas dilatadas tratando de abarcar todo el escenario.Recuerdo imborrable que aun con 100 años de edad, no dejaremos de reflejar cada detalle como el primer instante.

¡Y que hablar del 2 de junio del 74!Nuestra primera estrella, corolario de un proceso de 3 años con un estilo de juego único que le dio identidad a nuestra divisa y que terminó con uno de los máximos logros de la historia rojinegra.Despues pasamos a la etapa del Piojo Yudica con un campeonato que tuvo como orgullo la marca registrada leprosa, hoy perdida:todos los jugadores, titulares y suplentes y el mismo técnico surgidos de la cantera del club.Llegó la era Bielsa,el máximo ídolo de la grey leprosa.El que nos sentó en las mesas de los grandes y al que la mala fortuna, de visitante con el mejor San Pablo de su historia,lo privó del premio mayor.

Hasta que volvió el Tolo como entrenador y con un grupo de pibes hinchas y jugadores de otros equipos que entendieron lo que es Newell´s, logramos otro campeonato, mientras a esa altura algunos veían pasar los lustros sin poder festejar vueltas propias.La grandeza de Ñubel hace que tengamos muchos días para recordar como únicos, muchas fechas para colocarlas en colorado en el almanaque, infinidades de instantes glamorosos.Los hay comunes a todos, los hay privativos de cada hincha.

Pero sin embargo hay una fecha, un día, una vuelta especial .Fue el 9 de julio de 1991 cuando el Ñuls de Marcelo enfrentaba al Boca de la mitad mas uno,de los medios, del poder futbolero y econòmico.En la mítica Bombonera donde la mayoría de los equipos hociquean, donde a los jugadores le tiemblan las piernas, donde para los visitantes ganar es una lotería y dar una vuelta olímpica, un milagro.Todo el mundo, menos nosotros, daban por descontada la derrota leprosa.Y para que el escenario típico de una lucha titánica fuera mas dramática, la lluvia, el campo de juego barroso, expusieron la situación para ser retratada por el mismo Quinquela Martín…

Ese partido terminó de soldar para siempre en nuestro espíritu la garra que caracteriza al hincha leproso.Hacia tiempo que lo veníamos demostrando pero ese 9 de julio, un conjunto de leones en la cancha y los miles que estábamos en la tribuna, escribimos una de las paginas mas extraordinarias en la vida de Newells.Les ganamos a todos, demostramos que cuando nos lo proponemos, nadie puede con nosotros. Ese 9 de julio nos sublevamos , dijimos: aquí están los colores rojo y negro que llevan las banderas revolucionarias del mundo, aquí esta el Gran Marcelo mostrando el camino junto a los representantes mas fieles del ADN leproso y que con la batalla ganada ofrendaron a su gente el gran trofeo : la vuelta en la Boca para que la vea todo el universo.

Nadie podrá olvidarlo nunca, tanto los que lo viajamos a Buenos Aires como los que lo vieron por TV.Pocas veces sentí el corazón tan rebozante de orgullo como ese día, tantas veces me viene a la memoria el Gringo Scoponi revolcándose en los penales, el racimo de abrazos en el medio de la cancha cuando terminó el partido como la vuelta a Rosario con la desesperación por llegar y abrazarme con todos.Mientras se pateaban los penales, sostenía en mis manos una estampa de la Virgen a quien le rogaba.Al tiempo, se la hice llegar a Bielsa quien tuvo la deferencia de agradecérmelo por nota que guardo entre mis invalorables tesoros.

Ese 9 de julio fue inolvidable y debe servirnos para recordar que en nuestra sangre leprosa corren venas de dignidad y espíritu de lucha por nuestra identidad que nunca vamos a abandonar.

 

Roberto Benedetto